Radiografía del árbol de la corrupción …


                                                                    José Luis Sierra V.

Cuando los priístas de la anterior Legislatura lograron la mayoría en el Congreso del Estado (con el voto de Antonio Hadad, que se pasó del PAN al PVEM), pusieron al PAN y al Gobierno de Patricio Patrón la condición de conformar una Comisión para el Seguimiento de Recursos provenientes de Excedentes Petroleros a fin de aprobarle el presupuesto del 2007. La condición se aceptó y la mencionada Comisión trabajó de manera intensa y efectiva, obligando al Gobierno de Patricio Patrón a ser más cuidadoso y menos tendencioso en sus decisiones y en las asignaciones que hacía de los recursos provenientes de los excedentes petroleros.

En esa Comisión empeñaron sus esfuerzos y talentos Rolando Zapata, Jorge Carlos Ramírez y, el coordinador de la fracción priísta, Federico Granja Ricalde. Qué paradójico que ahora un Gobierno del PRI, un Gobierno del que forman parte destacada esos tres exdiputados, que ese Gobierno se haya negado a integrar y poner en funcionamiento la citada Comisión para el Seguimiento de Excedentes Petroleros.

Es reprobable, por cínico, que los mismos que pujaron para ponerle frenos y controles a los panistas en el Gobierno, ahora se hayan brincado las trancas y hayan gastado MÁS DE MIL MILLONES DE PESOS, sin sujetarse a la normatividad y a los procedimientos que ELLOS MISMOS DISEÑARON y que ellos convirtieron en ley, cuando estaban en la oposición.

¡¡Baldón!! ¡¡Baldón para los arribistas y para los filisteos de la política!!

Las raíces del Problema.-

La falta de transparencia que ha demostrado el Gobierno de Yucatán tiene, desde mi particular punto de vista, tres causas: la primera, la actitud atrabiliaria como se conduce y piensa la titular del Poder Ejecutivo; dos, la profunda incapacidad política y administrativa de quienes conforman el equipo de Gobierno; y tres, la visión utilitaria que se tiene del Gobierno y de los recursos públicos, la convicción de que política y corrupción son una y la misma cosa.

El tronco del Problema.-

Asumir la titularidad del Gobierno, sea en el Estado o en la República, con compromisos ajenos (y, todavía peor, contrarios) a los intereses de la sociedad y de la ciudadanía; asumir el ejercicio del poder público como escalón para alcanzar logros personales, para asegurar beneficios o privilegios de grupo (reñidos con la precondición del servicio, la convicción de servir); asumir la gubernatura de Yucatán y la Presidencia de la República como lo hicieron Ivonne Ortega y Felpe Calderón, conlleva de raíz un sesgo, una limitación de origen que impide a sus gobiernos ser instrumento del INTERÉS GENERAL, secuestrados que están, ENTREGADOS, a servir a los intereses de grupo, a satisfacer intereses particulares.

Felipe Calderón debió su triunfo en las urnas al dinero de los grandes capitales (Servitje, Roberto Hernández, Zambrano, Larrea, Alemán, Aramburuzavala, Slim, etc.); a la realización de “tareas sucias” de los dirigentes empresariales (Consejo Coordinador, COPARMEX, Consejo Nacional de la Publicidad, etc.); al apoyo incondicional de las televisoras y de las grandes cadenas de radiodifusión; al peso político/personal de Elba Esther Gordillo y a la estructura electoral del SNTE; a las maniobras electorales de los gobernadores panistas y de buena parte de los priístas; a la complicidad abierta de algunos integrantes del IFE y del TRIFE y a la condescencia del resto de los integrantes de ambos órganos.

Ivonne Ortega necesitó del respaldo de la banda Salinas/Madrazo/Manlio para lograr la candidatura del PRI en un proceso previamente planchado (conviene recordar la relación Salinas/TELEVISA con Mitofsky, empresa que cargó las encuestas para favorecer a la dzemuleña en el proceso interno del PRI). Ya candidata, necesitó del dinero y de los equipos de Mapaches al servicio de los gobernantes del Estado de México, de Nuevo León y de Quintana Roo, principalmente. Y para ganar, la Doña de Dzemul requirió del “intercambio de favores” entre Felipe Calderón (que se encargó de amarrar al PAN y a Espino), Manlio Beltrones y Emilio Gamboa, “pacto de caballeros” que aseguró el triunfo de la Ñora (“ …haiga sido como haiga sido…”) y la aceptación inmediata y total de la derrota -sin interpelación y sin protestas- por parte del PAN y de todos sus candidatos…

Las ramas del Problema.-

Quien hace tratos con el Diablo se jode, porque el Diablo cobra caro ¡¡y cobra siempre!!

Así que Doña Ivonne, tan nueva en eso de los “pactos” como lo es en cuestiones de Gobierno y de administración, se vio en la necesidad de pagar, desde el principio de su gestión, las numerosas y elevadas “facturas pendientes”: eso explica la dilapidación de cientos de millones, de más de MIL MILLONES de pesos, SIN QUE SE HAYA HECHO NADA RELEVANTE.

El dispendio de tal cantidad de recursos nos lleva a creer la historia de las “maletas de dinero” que se mandaron a Reynosa, a Hidalgo, a Puebla, a Chiapas, a Cancún y a Cozumel, como apoyo generoso de la Gober TELETÓN a los candidatos del PRI. Se trataba únicamente de corresponder a las “maletas de dinero” que llegaron a Yucatán para financiar el dispendio electoral del que hizo gala la “sobrina de su tío”.

El “trato preferencial para Yucatán y su Gobernadora”, al que hizo referencia Fernando Landeros, Presidente de la Fundación TELETÓN, se corresponde puntualmente al “trato preferencial” que le ha prodigado la Gobernadora a la empresa TELEVISA: los 95 millones de pesos entregados en efectivo y “por adela”, más los 340 millones de pesos que se entregarán en pagos mensuales, son sólo la parte visible de los millones de pesos que, sea como publicidad o como “promoción” (entrevistas en noticieros y programas estelares, filmación y pasajes de telenovelas, transmisión “en vivo” de programas de “amplio espectro”, como el que pasaron ayer desde Progreso), han sido y serán destinados a la empresa televisiva durante los cinco años que dure el Gobierno de Ivonne Ortega.

Las flores y los frutos del Problema.-

“Los yucatecos votaron por mí, ahora yo decido lo que se hace…”. Con estas palabras sencillitas Ivonne Ortega nos resumió la manera como entiende el ejercicio del mandato popular, que no es otra cosa que el ejercicio del poder. Ivonne Ortega no entiende -ni acepta- de contrapesos políticos, ni de requisitos formales para la toma de decisiones y/o para la asignación de recursos públicos.

Ella es la Gobernadora y su labor consiste en mandar, su compromiso es hacer lo que ella piensa y decide, nada más, pero nada menos. Las explicaciones de lo que piensa o está determinada a hacer las considera “pérdida de su tiempo”. Los reclamos para que cumpla la ley los descalifica por “politizar las cosas”. Las exigencias para que rinda cuentas las toma como “revanchas”, como intentos malsanos de hacerle a ella lo que no le hicieron a su antecesor.

En siete meses, Ivonne Ortega se gastó más de MIL MILLONES D EPESOS. Los tiró, los derrochó, los dilapidó, pues hasta el día de hoy no ha hecho nada, absolutamente nada que explique o que justifique tal nivel de derroche. Se gastó MIL MILLONES sin notificación alguna, sin autorización de nadie. Se los gastó como si fueran de ella; se los gastó como si se tratara de cien o de trescientos pesos, como si se tratara de la gastada semanal de una adolescente, del “gasto de la casa” de una madre y esposa hacendosa y responsable.

¡¡¡Pobre Yucatán!! Salimos de un Gobierno de saltimbanquis y fulleros y nos encontramos ahora en manos de una pandilla de improvisados, dispuestos a llevarse la quinta y los mangos …si los dejamos…

                        Mérida. Yuc.; 3 de marzo 2008.




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