No cabe duda que Jorge Esma sabe hacer su chamba. Usted, amable cibernauta, podrá estar o nó de acuerdo con lo que hace Esma, podrá ser de los que no pasan sus formas y su estridentismo. Pero no creo que haya nadie que pueda negar la eficacia de su histrionismo, el nivel de calidad con que lo desempeña y, sobre todas las cosas, el sentido de la oportunidad para planear y llevar a cabo sus “esmadres” … (Mire usté que haber llevado a la Gober con una hora de anticipación, para que le arreglaran el xuxak y para que le disimularan las patitas de gallo. Mire usté que haber hecho ensayar a la Ñora del Justán, la noche anterior, una, dos, tres veces, el texto, el fraseo, la mirada, la mímica y, sobre todo, decirle “no, no, no, señora, las manos hay que dejarlas caer con elegancia, l-e-n-t-a-m-e-n-t-e, como si bailara ballet, no como si se le hubiera escapado un cochino …”. Mire usté que haber logrado que doña Ivonne empezara un evento con puntualidad, eso, eso se llama dominar su oficio).
Que es un promotor (en este caso empleado público) caro. Si, carísimo. No se anda por las ramas en materia de gastos. Las cosas que él hace o promueve cuestan millones y millones. Que juega a lo seguro, que siempre va con figuras consagradas, con clientela cautiva, con historias o espectáculos previsibles. Sí, sí a todo.
Por lo pronto, con el concierto de Plácido Domingo en Chichén quedarán muy satisfechos dos egos: el de don Plácido, que además de cobrar lo que no le dan ni en Washington ni en Madrid, habrá cumplido su deseo de cantar EN OTRO escenario histórico; y el de Jorge Esma, quien habrá cumplido su “pacto de honor” con el tenor, podrá además contar a sus nietos que fue él quien produjo y dirigió a Pavarotti (en Chichén y en el desierto de Mexicali) y también a Plácido Domingo.
Lo que no parece claro, ni segura, es la ganancia de Yucatán con ese concierto. Considero que no hay, no habrá GANANCIA EN AUTOMÁTICO. Primero, porque la espectacularidad de esa clase de conciertos, a fuerza de repetirse en versiones cada vez más faraónicas, ya perdió impacto (y después de lo que veremos el 8 de agosto en Beijing, pareceremos escolares). Segundo, porque don Plácido, sabedor de que su concierto no será un evento “para el mundo” (para empezar, el horario del concierto dejará fuera a la televisión europea), se acomodará al provincianismo mexicano y yucateco, hasta confeccionar un programa facilón, harto nacional-localista, para el gusto mexicano. Y ya entregado a las complacencias lugareñas, el tenor se dejaría acompañar en alguna canción por la vocecita de Manzanero y por ese “xek” de coros y de voces que tanto le gusta conjuntar a José Luis Chan, “coro monumental” que constituye la mejor prueba de que en Yucatán se sigue confundiendo la cantidad con la calidad.
Tercero, porque sea mayo, octubre o enero, el clima siempre constituye un factor de riesgo en Yucatán. Cuarto, porque se escogió mal la sede, pues Chichén ya es referencia mundial, ya está posicionado, mientras que otro sitio, como Izamal -que lucha por su reconocimiento cultural y turístico-, podría capitalizar de mejor manera el impacto de un evento de esta naturaleza. Quinto, porque la euforia y la atención que se le depare al concierto y a su organización puede pesar para abandonarse otras tareas, fundamentales, o para esquilmar recursos económicos, humanos y de estructura, a asuntos que no debieran desatenderse ni posponerse, como la educación artística, la atención a las comunidades mayas y a su cotidianeidad cultural, etc.
Sexto, porque la manera de trabajar de este Gobierno, el afán desmedido de que el concierto de Chichén sirva para la promoción personal de la Ñora de los Cochis, porque esa tendencia a hacer cosas “de relumbrón”, de trabajar con base en ocurrencias, esta manera de trabajar, que es nociva por sí misma, puede agravarse con y por el Concierto de Plácido Domingo. Y nutrirán este peligro, sin lugar a dudas, las rivalidades institucionales (ICY, CULTUR, OSY, INAH, CONACULTA, TELEVISA, AZTECA) y los celos entre personajes de la cultura (Renán y las Luisas de Marillac), y del Gobierno (J.J. Martín; la “banda de los Pueblos”; Grupo MONARCA); el filibusterismo de los prestadores de servicios turísticos.
Botanita de comentarios …
Nada más para no dejarlos sin lo picosito de nuestra política vernácula les diré que, transcurridos once meses, once, del Gobierno de la Nueva Mayoría sólo se tiene registrado un aumento de 3 mil nuevos empleos. Tres mil de los 20 mil que prometió la Seño de Dzemul para cada uno de los cinco años de su Gobierno. Tan pobre cifra es apenas un reflejo de lo que ocurre con el gasto y con la inversión públicas: se gasta, sí, se derrocha en política clientelar, en actos de relumbrón, en acarreos, hay toneladas de lana para los medios, pero no hay nada, nada, para inversión, no se han arrancado las obras de infra-estructura; la vivienda está virtualmente parada; los municipios no reciben recursos ni apoyos …en fin, todo lo contrario de lo que se dice y publicita …nos pregunta el ALUX si será por eso que la Ñora del Justán dedica cada vez más días de su agenda a las “audiencias abiertas” en Palacio: “…se pasa horas besuqueando viejitos que se contentan con los doscientos pesos que les dan y fotografiándose con chiquitos que llevan con la promesa del par de muletas que necesitan…”.
Miren lo que es pensar chiquito, actuar a medias y ver corto, ser tan miopes como Mr. Magoo. En Chile, se creó un fondo con 6 mil millones de dólares para garantizar estudios de post-grado, en el extranjero, a 6 mil 500 jóvenes chilenos en los próximos CINCO AÑOS. El flamante Consejo para la Innovación Tecnológica y el Desarrollo Científico que recién se creó en Yucatán (y que dejó fuera a las universidades privadas) apoyará con recursos económicos la realización DE DOCE tesis, sí, doce trabajos de investigación de estudiantes QUE YA TERMINARON SU DOCTORADO. Nos dice el ALUX que nada más con el dinero que gastaron en los “chayotes” para que la prensa le dedicara páginas enteras al evento de presentación del CONSEJO, nada más con ese dinero se podían apoyar dos tesis más, dos tesis de doctorado más de las PINCHURRIENTAS DOCE TESIS que presentaron como “la gran aportación” para el desarrollo científico y tecnológico.
¿Un ejemplo de cómo la Ñora de Dzemul piensa “en grande”? La mafufada del “tren rápido” que, para su propia fortuna, ya desapareció de sus tarjetas, refiriéndose a un “tren urbano que correrá por adentro (sic) y por afuera (recontrasic) del periférico”.
Quizá conviniera comentar a nuestros cibernautas que la UADY, que es la universidad de universidades en Yucatán, nuestra centenaria Casa de Estudios sólo tiene dos programas de doctorado propios, dos doctorados, nada más: uno en Veterinaria y otro en Educación. Y nadie en Yucatán, nadie, ni dentro de la UADY ni fuera de ella, nadie en el Gobierno, ni en la sociedad, se siente sacudido, cuestionado, inquieto por esa pobreza, por esa miseria educativa, científica, productiva … en fin, por eso estamos como estamos …
Llegaron las vacaciones y los casi 49 mil universitarios que transitaron con el Gobierno de la Nueva Mayoría su primer año de ejercicio, se fueron a sus casas sin ver nada nuevo, sin ver cumplida alguna de las muchas promesas que les hiciera Ivonne Ortega como candidata. Si los números de Mitofsky no mienten (¿será por eso que escondieron las últimas encuestas –nos pregunta el ALUX que todos llevamos dentro?), el sector social en donde se registra el mayor cambio de opinión respecto al desempeño del Gobierno de la Nueva Mayoría es entre jóvenes, de ambos sexos, con estudios universitarios. O sea que los y las universitarias no se tragaron el choro ese de la estudiante de Ingeniería que hicieron Secretaria del PRI (Ayleen López) por los ovarios de ya sabe usted quién, ese choro no se lo tragaron … ni se lo tragarán, diría don Teofilito Ortega Graniel, vecino de Dzemul…
Mérida, Yuc.; 21 junio 2008. |

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