Yucatán, la opacidad como costumbre, el ocultamiento como necesidad…                                                                                      

                                                                                         José Luis Sierra V. (29 junio 2008)



 

¿Si se lleva al Contralor en “viaje de escapada”, quién vela por la transparencia?

Reacia al ejercicio de la transparencia, ajena a la rendición de cuentas, incluso a la que por ley está obligada, la gobernadora Ortega Pacheco decidió realizar otro “viaje confidencial”, a un destino desconocido. No está por demás destacar que, además de detentar una responsabilidad pública, la cual le impide “hacer mutis” a discreción, la viajera Ortega Pacheco se hizo acompañar por dos o más funcionarios del Gobierno, realizando el viaje con recursos públicos.

La falta de información da pie a toda clase de suposiciones e hipótesis. Las mentiras y los engaños, a los que ha recurrido la Ñora del Justán en ocasiones anteriores, permiten pensar que el “viaje de promoción de inversiones” no fue tal. Un dato revelador: ella tan populista, no desaprovecharía la oportunidad de estar en California para “placearse” con los paisanos. Menos aún si se considera que las organizaciones de yucatecos en esa entidad son las más organizadas entre los mexicanos “del otro lado”.

Que si la Gobernadora se escapó, en realidad, para darse una “planchadita” de cara. Que no, que fue a que le implantaran “alambres rusos”. Que su predilección por “El Niplito” ya le crea problemas en su gabinete. Estas y otras hipótesis similares aparecen como posibles (por las crónicas de sociales, nos enteramos que la “escapada” de la Ñora culminó en el Convento de las Vizcaínas, en el D.F., en la boda de Sylvana, la hija de Manlio Fabio Beltrones). Y es que el cuento de las inversiones suena a eso, a cuento. Considérese que, de los dos acompañantes de la Gober, ni “El Niplito” ni el “Magnate” Zetina hablan inglés. El que sí lo habla y que debió ir, por su cargo, por su prestigio profesional y por el dominio del ramo de las inversiones (recuérdese que fue Subdirector del Banco de México), es Armando Baqueiro. Y sin embargo, no fue. Saque usted sus conclusiones …

Que el Director de la OSY actuó de manera desleal a la institución …

Tampoco se ofreció información alguna en torno a la remoción de José Luis Chan Sabido como director de la Orquesta Sinfónica Yucatán (OSY). De las hipótesis que se manejan (además de su evidente insuficiencia como director), la más creíble es que fue él quien filtró al Diario Oficioso de la Ibomgubernatura los documentos probatorios de la falsa enfermedad del músico valenciano Tomás Alemany. No es casual, por tanto, que el cese del cornista Alemany como el finiquito del contrato de Chan como director de la OSY, se hayan dado a conocer en la misma rueda de prensa.

A manera de “red protectora” para la estrepitosa caída del violinista Chan, el Instituto de Cultura (controlado por la “morralla cultural”) le “clonó” un cargo, otro más, un cargo que no existe: Coordinador de las Orquestas Juveniles en el Estado.

Por increíble que parezca, el Director del ICY anunció la inminente formación de ¡¡¡nueve!!!, sí, nueve orquestas sinfónicas juveniles, radicadas en otras tantas poblaciones y regiones de la entidad. En el presente demagógico que nos envuelve, cualquier declaración es bienvenida, cualquier anuncio, por estridente y falso que sea, cualquiera se toma como una realidad, como un hecho consumado.

Es obvio, que estos señores no tienen la más peregrina idea de lo que requiere una orquesta sinfónica, para formarse y para operar. Es muy posible que, en lugar de orquestas sinfónicas estén pensando en orquestas jaraneras o en bandas escolares de guerra.

Que les aplicaron la ROQUESEÑAL a los funcionarios priístas …

Tanto Carlos Sobrino como Nerio Torres utilizaron el dinero de las prerrogativas electorales del PRI para cubrir jugosos sueldos a amigos y parientes, a quienes habilitaron como empleados, como coordinadores de nada o como miembros del CDE. Se pensó que la “dirigencia Montesori” se daría por bien servida con el uso a discreción de tales prerrogativas o que, si tuviesen faltantes, obtendrían de “mamá Ibom” recursos provenientes de la “caja chuica” de Juanito Ricalde. Pero no, no fue así. Sucede que a los “juniors” de la Nueva Mayoría no les alcanzan los 800 mil pesos que, mes a mes, entrega el IPEPAC al PRI.

Así que la “liga juvenil” de los Monarcas decidió que todo priísta que reciba un pago como funcionario de Gobierno deberá OVAR el equivalente al 5% de sus emolumentos mensuales como cuota “voluntariamente a huech”. Deje usted el carácter unilateral y arbitrario de la decisión. Sucede que al Ninio Mauricio le dio por “llamar a capítulo” a cada sufragante y, con la nómina del Gobierno estatal en la mano, le hizo saber al afectado el tamaño de su compromiso.

Como ya se podrá imaginar la comunidad cibernauta, libre entre los libres, el gallinero priísta está alebrestado y amenaza con hacer público el rosario de excesos y errores que ha cometido el “dúo maravilla” en las pocas semanas que ha estado al frente del PRI. Sólo les recuerdo a los “indignados” priístas -si es que todavía queda dignidad en ese partido- que no es el Ninio el culpable, sino la que lo puso a cobrar …

                                 Mérida, Yuc.; 29 junio 2008.




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