Hace un año que yo tuve una ilusión …

José Luis Sierra V. (16 julio 2008)



A punto de cumplir un año al frente del Gobierno, Ivonne Ortega ha sido presa de la rutina. ¿La Causa? Su falta de oficio político; su inmadurez y sus marcadas limitaciones personales.

A un año de haberse iniciado un Gobierno pleno de esperanzas se muestra, hoy, como nave al garete: sin proyecto y sin rumbo, sujeto al “día con día”, objeto de la implementación de programas “de relumbrón”, programas que se anuncian como sacados de la manga, sin ningún soporte técnico, sin los debidos recursos, sin mecanismos para su debida implementación o seguimiento.

Se contratan “asesores” que son paracaidistas, se nombran “coordinadores” de todo y de nada, se multiplican los sueldazos y los empleados de base mantienen sueldos de hambre. La estructura burocrática sigue creciendo en dependencias y en ineficacia …

Ya repitieron todo lo que le funcionó al “tío”: el Kiuic turístico; las ferias de artesanías; los derroches en Xmatkuil; el reparto de coas y mangueras en los pueblos …¡¡bueno!! ¡hasta el concierto en Chichén, recurriendo a Complacido Domingo en vez de Pavarotti! Todo lo que hacía Cervera se ha copiado y, nada, nomás no… ¿Lo último? Contratar a Víctor Cervera II pa’ ver si, como a RAMBO, les funciona …

Ya no quedan cerveristas a los cuales recurrir, tampoco parientes de la doña fuera del presupuesto, ¿qué se puede hacer para llenar la agenda de la Gober? El presupuesto para medios es escandaloso (ya se les enfermó el del maiceo), no se les puede dar más …¿Qué otra cosa se puede inventar para darle gas a un Gobierno que se desinfla cada día?

En los municipios, aquí y allá, se levantan chipotes y estallan infiernitos por los excesos de los alcaldes: Progreso genera tristeza; Peto es un escándalo; Tixkokob ahogado en cinismo; Tizimin, vuelto un merequetengue ¿Umán? ¿Ticul? ¿Tekax? Tinum …¿cuándo y en dónde se armaron tantas tonterías?

Después de un año de incertidumbre, los errores pesan como losa y las omisiones se yerguen como muros infranqueables. Pa’ acabarla de amolar, a las deficiencias políticas se agregan las insuficiencias personales, los problemas afectivos, conflictos familiares … todo, todo parece estar en contra de esa mujer que apostó a su juventud, al carisma, al manejo mediático…

Los resultados de un año de desaciertos nos hacen ver que la política es una actividad que cobra muy alto los dislates y las ligerezas. Cuenta la suerte, sí; existe el margen para la improvisación o para la apuesta al riesgo, también; pero no se puede gobernar sólo con eso y, quien lo intenta, tarde o temprano lo paga, como le sucede, lo puede constatar, hoy, la Gobernadora de Yucatán …




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