Si sabe la marrana ónde se unta, imagínense si “La Vaca” no lo sabrá … Raudo y veloz saltó Alejandro Patrón a las páginas de “El Universal” proponiendo, exigiendo, se le investigue. Sólo que don Alejandro no es tan pentotnto como parece: exige que sea la PGR la encargada de esa investigación. Sí Vaquita, sí, seguramente Medina Mora (pariente cercanísimo del Medina Mora que dirige Lavamex) te va a investigar “a fondo”. En todo caso, Medina Mora ha sido la TAPADERA para que grandes financieros se hagan del control del dinero del narco. El problema con los dueños del NARCO son sus CONEXIONES y COMPROMISOS en altísimos niveles de las finanzas y de la política … ¿ustedes piensan que Calderoncito se va a echar esa bronca encima?
La nota FILTRADA que apareció en “El Universal” puso en el tapete de la discusión, de nueva cuenta, las posibles relaciones de los hermanos Patrón Laviada con el narco-tráfico. Y digo “los hermanos Patrón Laviada” porque, si bien el directamente involucrado es uno, Alejandro (a) “La Vaca”, no puede pensarse siquiera que se puede trabajar a esa escala y con tanta libertad sin el respectivo “aval” de las autoridades, tanto estatales como federales. Esto “metería” en la bronca, también, al Patogobernador pero, ¿los otros Matalotes? Bueno, con ser un poquito observadores nos podríamos dar cuenta que el negocio de venta de autos es, en buena medida, un negocio financiero, de créditos, más que de automotores. Vende más el que ofrece más crédito y mayores plazos, sin importar si se cobran intereses más altos. Así que el explosivo crecimiento del negocio de autos de Ricardo y de Antonio Patrón tiene más que ver con el agio y con la “protección” de la SHCP, que con la visión empresarial o el esfuerzo personal de los Matalotes. Estamos hablando de posible “lavado de dinero”, pero con la bendición de Hacienda.
Ahora bien, para comprender cómo llega y se arraiga el narco en Yucatán, es indispensable establecer dos factores que lo explican: la primera, el alto grado de PERMISIVIDAD demostrado por la alta sociedad yucateca durante el Patogobierno, que no sólo comentaba con admiración los niveles insultantes de riqueza y de derroche alcanzados –“de la noche a la mañana”- por “Los Matalotes”, peor que eso, se mostró un avorazamiento “de la gente decente” por pertenecer a su entorno, por lograr que su riqueza “los tocase” de cualquier manera. Debemos puntualizar que ese “enriquecimiento más que explicable” contenía, primariamente, fuerte dosis de corrupción pública: acaparamiento de tierras; asignación directa de contratos; colusión de la SHCP para ejercer el agio; manejo selectivo y tramposo de programas y recursos públicos; etc., etc.
Quizá el pasaje más visible y más dramático de esa PERMISIVIDAD SOCIAL haya ocurrido en las páginas de El Diario de Yucatán por el silencio que brindaron los editores del rotativo a los excesos de la familia Patrón Laviada. Excesos que conocieron, muchas veces en detalle, los periodistas Menéndez por haber sucedido en el círculo cercano de amistades y negocios o por involucrar, incluso, a familiares.
La segunda cuestión a considerar tiene que ver con el tipo de operaciones, relacionadas con el narcotráfico, que pudieron fincarse en Yucatán, como parte de la “operación peninsular”, lo que nos permitirá definir los complementos indispensables para que ese control, afincado en Yucatán, pudiera darse. Debemos decir que si Quintana Roo resulta fundamental para el “desembarco” de droga proveniente de Sudamérica, Yucatán hace las veces de eslabón para su exportación. La droga que llega por lancha o por avión a Quintana Roo, se “consolida” y reexpide desde Yucatán, sea por barco (de allí el interés por controlar la API de Progreso) o por avión (¿saben quién tiene la concesión del recinto fiscal del aeropuerto? Efectivamente, GDS –Grupo de Desarrollo del Sureste-, que se lo quedó, toditito, Rodolfo Rosas Moya, el mayor traficante de tierras en Quintana Roo, entre otras cosas). (¿Saben quién opera los aeropuertos de toda la Península? Efectivamente, ASUR, que preside Fernando Chico Pardo, hermano de Jaime, Presidente del Consejo de Administración de TELMEX, ni más ni menos …)
El manejo de cargas, rutas, embarcaciones y, desde luego, DE AUTORIDADES, permitió que la “base yucateca” de apoyo al narcotráfico se diversificara con el tráfico de personas: inmigrantes ilegales, provenientes principalmente de Cuba (pero también de Centroamérica y del lejano oriente, al través de Belice) y en conexión con la mafia cubana de Miami y con “El Yunque”, a nivel nacional (fíjense en el control que “los Patrón” han tenido de los servicios de Migración, por años: Alejandro Góngora, antes, Hernán Vega Burgos, ahora). Hoy, el tráfico de inmigrantes ilegales en la Península puede ser una veta tan rica como el narco.
Es un error pensar que Mérida y Yucatán interesan a los capos del narco como mercado al menudeo. No, Yucatán es y ha sido “patio de maniobras” de los grandes cárteles y lo que estos demandan de las autoridades locales es libertad para realizar el trasiego. Por eso cobra relevancia la COLABORACIÓN de la policía estatal (como pudo haber ocurrido con Villanueva) y, desde luego, la DESATENCIÓN de las agencias federales. Ese es el valor estratégico que tenía y sigue teniendo “la plaza” de Yucatán para el narcotráfico.
“¡¡Que no se politice el caso!!”… Y lo primero que hace “La Vaca” es presentar una denuncia por difamación contra ¡¡el Gobierno del Estado!!, cuando la supuesta difamación la realizó un periódico de la Cd. de México, ¡¡ con información proveniente del Gobierno de los Estados Unidos!!
Conviene recordar que la primera señal que se tuvo del posible involucramiento de los Patrón con el narco fue el asesinato del diputado Pánfilo Novelo, de su hijo Miguel Angel y de su empleado, Pedro Yam, ocurridos el 10 de enero del 2002, cuando apenas empezaba el Gobierno de Patricio “Pato” Patrón. El diputado Novelo había denunciado en dos ocasiones, en la tribuna del Congreso estatal, los altos índices de corrupción e influyentismo que mostraban yá los miembros de la familia Patrón Laviada. El crimen NUNCA SE INVESTIGÓ (a la señora Ortega “se le olvidó” esa promesa que le hizo a los priístas) y, por el contrario, se hizo todo lo posible para extraviar pistas e información …
Al asesinato del diputado Novelo y de sus dos acompañantes siguieron el shopping de empresas, de haciendas y la “regularización” de miles de hectáreas de origen ejidal, a centavos por metro cuadrado, pa’ los cuates. Otra señal fue la “compra” de alcaldes mediante el reparto de fajos de billetes durante las campañas, actividad que se hacía a vista y paciencia de partidos, de candidatos rivales y de los medios de comunicación. El dinero de “La Vaca” terminó por comprar al mismo PAN, partido que quedó cautivo del Señor de las Haciendas …
El problema que tenemos los yucatecos es que la Gobernadora nada puede hacer (en realidad, tampoco quiere) contra los intereses que mueven a los Patrón Laviada y es que, en lo alto, más alto que el “Tío Roberto”, la mano que mueve los hilos de unos y de otra …¡¡ES LA MISMA!!
Mérida, Yuc.; 11 octubre 2008. |

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