Por sus camionetas los conocereis …

 José Luis Sierra V. (15 nov. 2008)



Al Secretario de la Juventud del Gobierno de la Nueva Mayoría le robaron su camioneta mientras andaba de reventón en un antro de lujo, luego dijo que él estaba dormido, que el que andaba de reventón era su chofer. A la flamante Secretaria del Nuevo PRI la “agarraron en curva” cuando algún periódico puntilloso exhibió la camioneta que ella usa (que es del PRI y que la ninia Alaine dijo que era “su” camioneta) en los estacionamientos de la Facultad de Ingeniería. La cosa no tendría mayor consecuencia si no fuera porque la camioneta de marras está totalmente pintada con logos del PRI y el día en que fue captada en los patios universitarios se celebraban elecciones estudiantiles en dicha Facultad.

Alaine jura y perjura que no es ilegal que detente el cargo de Secretaria de un Partido Político al mismo tiempo que ocupa la Presidencia Estudiantil de la Facultad de Ingeniería. No dudamos de sus dichos, pero no me cabe la menor duda de que MORAL y POLÍTICAMENTE no se vale detentar esos dos cargos, uno de los cuales exige IMPARCIALIDAD PARTIDARIA. Eso para no mencionar que el cargo del PRI reclama TIEMPO EXCLUSIVO por el grado de compromiso y la intensidad del trabajo. Así que una estudiante, que además es dirigente estudiantil, no puede darle al cargo el tiempo y la calidad de trabajo que reclama. Y quien tenga dudas que se detenga a analizar el tristísimo desempeño que ha tenido Alaine López Briceño, a quien he calificado como el adorno más oneroso para el PRI en Yucatán

Ahora bien, volviendo al tema de los excesos juveniles: si las similitudes entre el Secretario y la Secretaria, ambos estudiantes de Ingeniería en la UADY, quedaran en los usos y abusos de los vehículos que les fueron asignados, podríamos estar ante un caso típico de inexperiencia por juventud y nada más. Pero sucede que las mamis de la Secretaria y del Secretario son empleadas, altas funcionarias contratadas por el mismo Gobierno de la Nueva Mayoría que entronizó a sus querubines.

Javier y Alaine, Alaine y Javier, sólo son dos piezas de la estrategia populista, del clientelismo que utiliza el Gobierno de Ivonne Ortega para “comprar” respaldo social y político, para ganar popularidad personal, que es lo único que le importa al Gobierno de los Acarreos y las Pachangas. No existe política juvenil. A los jóvenes se les da el mismo trato que a los campesinos, a los ancianos, a las familias: reparto de mercaderías, derroche de dinero para callar críticas y para asegurar adhesiones. Fue triste, vergonzoso, cómo el PRI trato de hacerse de “carro completo” en las elecciones estudiantiles. La fórmula: reparto de dinero, reventones, invasión de la “ola roja”, del primitivismo. Primitivismo que empezó por sus candidatos: puros pelafustanes y algunas pelafustanas…

Las formas atrabiliarias, la doble moral y el triple discurso, los abusos del y desde el cargo público, son el estilo del Gobierno de la Nueva Mayoría. Jóvenes que sólo lo son por su edad, porque están chapados en la peor tradición de corrupción y de autoritarismo del viejo PRI. En ese sentido no hay que cargarle la mano a Javier Osante o a Alaine López Briceño, ellos sólo reproducen el comportamiento y los excesos de su jefa, de Ivonne Ortega Pacheco, la Gobernadora que ya pudo hacer realidad otro de sus sueños: exhibir una nariz perfiladita y con orificios pequeños. (¿Será cierto que también aprovechó la operación de la sinusitis para subirse las chuchús, quesque ya las tenía muy caídas? Perdonen la pregunta, pero con este Gobierno esta cuestión resulta tema fundamental …).


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