José Luis Sierra V.
“Mira José Luis -me dijo un amigo que trabaja cerca de la GOBER y de su ‘cuarto de guerra’-, es triste, pero las decisiones se toman en función de los contratos y de los beneficios económicos Sólo hay interés y se pone atención a las cosas que representan dinero…”.
Con esta advertencia en mente, en mi entorno laboral, tuve ocasión de enterarme del inusitado interés que ha puesto la gobernadora Ortega a un proyecto para realizar un PARQUE TEMÁTICO en las inmediaciones de la Z. A. de Chichén Itzá. Cuando supe la noticia no podía dar crédito a lo que escuchaba …¿Un Disneylandia en Chichén?¿Para qué INVENTAR atractivos cuando se cuenta con EL MAYOR ATRACTIVO que pudiera tener un pueblo, una evidencia monumental del saber y del quehacer de los antiguos? No debe extrañarnos la banalidad que mueve a los especuladores financieros; pero no es posible, ni aceptable, que la autoridad haga las veces de “coyote” de esos intereses mercantiles.
Las evidencias y los datos que fui recabando al paso de los días me llevaron a concluir que el intento es real …y perverso, además, por la motivación a la que responde: la corrupción, el tráfico de influencias.
Hace días el Dr. Armando Baqueiro, flamante Secretario de Planeación, nos adelantó que el Museo de la Cultura Maya (planeado originalmente para localizarse en METRÓPOLISUR) pudiera ubicarse en las inmediaciones de Chichén. El mismo funcionario dio a conocer un documento llamado “El Camino al Futuro” que, en una de sus estrategias, plantea convertir a Chichén en “Capital del Mundo Maya”, dotándolo de la infra-estructura necesaria para que el turismo aumente y que se extienda, también, la duración de su estancia.
La “cereza” de la información que pude recabar fue que, desde hace meses, un grupo de jóvenes empresarios de Cozumel (apalancados por quien ustedes ya se imaginan), se han reunido con la gobernadora Ortega para darle cuerpo al proyecto del parque temático en Chichén, que competiría con XCARET y que desbancaría al grupo de inversionistas huaches que lo regentea (y que regentea, también, “El Garrafón” en Isla Mujeres y Chankanab, en Cozumel).
Les quiero adelantar a mis lectores que la idea no es original. Existen, por lo menos, otros cuatro proyectos ya formulados (uno de la familia Barbachano; otro de los inversionistas de Xcaret; uno más del Grupo Ponce; y otro, ligado a Roberto Hernández y a “La Vaca” Ladrón) que, por años, han tratado de obtener todos los permisos que se requieren, sin haberlo logrado. Así que la intervención de la gobernadora yucateca resulta crucial para adelantarse a los otros proyectos, para lograr “fast track” y por la puerta trasera todos los permisos y, si lo anterior no fuera suficiente, para hacerse de apoyos y de ventajas extras a expensas del erario público.
Los propios informantes del tema y de las gestiones hasta ahora realizadas me advirtieron que el proyecto se maneja como TOP SECRET en el despacho de la GOBER; que, además de la Gobernadora, sólo Ulises maneja la información y participa en las gestiones del proyecto (como sucedió con el Proyecto Flamingos, otro MACRO-FRAUDE en vías de concretarse la costa de Dzemul). Los avances que aquí presento corresponden a la importancia del tema; tienen como objetivo poner alerta a la sociedad sobre el atentado cultural que se gesta en Chichén Itzá, llevando como “gestora oficiosa” (e interesada) a la propia Gobernadora de Yucatán.
Mérida, Yuc.; 20 abril 2008. |

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