ESTADO DE SITIO.

Juan Alberto Bermejo Suaste


                                                           
                Vino de visita un extranjero que vivió muchos años en Mérida y me preguntó por qué estábamos en estado de sitio.
                Efectivamente. A nosotros ya no nos extraña ver soldados y policías por todos lados, y de eso se trata, de acostumbrarnos a su presencia para cuando los que toman las decisiones consideren necesario hacerse cargo de todo con otra forma de gobierno.  Veamos:
                La catástrofe económica  que vive México no será resuelta por la vía partidista. Además, cada día será peor. Como consecuencia habrá movimientos populares espontáneos -y no tanto- de resistencia. Por eso están alrededor de 45 mil soldados en las calles y mayor número de policías; no por el cuento del combate al narcotráfico.
                Javier Ibarrola nos ha prevenido desde considerable tiempo atrás, hasta que el jueves 21 de los corrientes mes y año –POR ESTO!- denuncia abiertamente algo que ya deberíamos saber, la posibilidad de un golpe militar. Y dice que “El Centro de Análisis y Opinión de Militares y Marinos Retirados… analiza la realidad del país y no falta quien contemple una revolución pacífica…”  “Uno de los generales retirados… considera que algún día un Secretario de la Defensa Nacional diera un golpecito de estado para corregir las cosas”…  “Yo estoy seguro que Estados Unidos apoyaría esto.  Una vez, platicando con el Agregado Militar gringo, cuando estaba yo en la Escuela Superior de Guerra, platicamos de esto y aunque lo dije en broma, resultó que era una buena idea. Esta plática tuvo lugar en 1980 y propuse que el Ejército diera un golpe de estado con el apoyo de Estados Unidos”.
                ¡Zas!  Inocente plática.
                Ibarrola continúa todavía su reportaje que recomiendo puntualmente.
                Debemos saber que el “destino” de México está decidido en el norte porque los devoradores de recursos naturales ajenos  no están dispuestos a soltar el petróleo ni lo demás, y los gobernantes mexicanos, adiestrados en las universidades de por allá, hablan español pero piensan en inglés. Por eso están más sincronizado con el gobierno yanqui cada día.
                Para mayor desgracia lo mismo se puede decir de los mandos castrenses y de los de todas las fuerzas armadas, aparte del entrenamiento, armamento e ideologización aquí mismo por parte de gringos, israelíes, franceses y otros.
                La red mediática se encarga de restregarnos en los ojos y lacerarnos los oídos con la corrupción de los gobernantes y de los partidos a los que han totalmente desprestigiado -no sin bases-. Así, no serán pocos los que aprobarían el golpe y un líder que encabezara el movimiento de resistencia sería el blanco de las televisas y de los propios golpistas.
                La historia nos muestra la segura intervención de los gringos ante el posible golpe. Es más, lo dictarían ellos. Estamos viendo a Honduras y Haití, y Afganistán, Irak, y…   Y además tendrían que poner orden entre las diversas tendencias hacia el interior de las propias fuerzas armadas mexicanas.
                Vistas así las cosas habremos de preguntarnos si nuestro destino es ser un “estado libre asociado” más; otra estrella  en la bandera del tío Samuel, como no estalle una insurrección popular en los propios EU en razón de la incontrolable debacle económica que ha lanzado a la calle a 5 millones más durante 2009. No se puede descartar.
                Por favor. Pensemos.   ¿O no?
                                                                             Mérida, Yuc. 26 de enero de 2010

 

image